
Los invitados fueron Muriel Ramírez, coordinadora y vocera de la Comisión de Defensa del Comercio Formal (CODECOF); y Juan Carlos Buitrago, general retirado de Colombia con experiencia en inteligencia y seguridad.
Ramírez indicó que en el caso del contrabando “ya se debe dejar la imagen de las balsas” pues son bandas del crimen organizado que participan en diversos crímenes. “Las empresas se ven acorraladas. Los mecanismos se han prestado para comercializar ilícitos. El comercio ilícito de cigarrillos es crítico, por ejemplo, y hay otras dinámicas que pueden incrementar ese 24 % del nivel actual del contrabando. También hay sectores afectados por la falsificación”, dijo.
Buitrago señaló que se coordina un mecanismo en la región que busca integrar los esfuerzos públicos y privados. “Además, se incluye al lavado y a la competencia desleal. En Guatemala se refleja el efecto dominó que hay en Centroamérica. La estrategia del triángulo se efectúa en el cono sur y próximamente, el triángulo norte que se activará desde México. La idea es traer al Triángulo Norte esta estrategia para adentrarnos en medidas más prácticas”, resaltó.
Añadió que un estudio concluyó que las tres principales modalidades, para que las organizaciones laven dinero, son el sistema financiero internacional, por las criptomonedas, luego el tráfico de dinero y el contrabando.
“El cigarrillo se ha convertido como la moneda para lavar para las estructuras del narcotráfico. Es más rentable cruzar la frontera con cigarrillos que con cocaína. El Banco Mundial dice que la criminalidad se enfoca en el 2.5 % del territorio, pero lo que llama la atención, es que de las ciudades más violentas de la región, 37 se ubican en las fronteras o puertos. Las mafias de contrabando se disputan el control de los puertos para asegurar la cadena del comercio internacional para importar productos que ingresan con apariencia de legalidad”, recalcó. En este respecto, mencionó al “Cartel del Tabaco” que opera desde la China, Camboya y otros países.
Ramírez indicó que trabajan en tres frentes, pero “no tienen la facultad de accionar”. “Buscamos el mejor mecanismo para demostrar cómo converge. Es necesaria la colaboración del Organismo Judicial. Se trabaja en la premisa de la contención, para poner el problema sobre la mesa, para trabajar de forma articulada”, indicó.
Según el General, sobre la posible relación de sindicatos con este tipo de crimen, citó que los homicidios se han incrementado en ciudades portuarias importantes. “Hay un interés de las mafias por apoderarse de la cadena logística internacional. Donde hay corrupción, hay contrabando, además de la fragilidad institucional. Se cooptan a funcionarios como los inspectores de aduanas, para poder nacionalizar los volúmenes de contrabando. Faltan medios y recursos, por ejemplo en Guatemala”, resaltó.
Ramírez señaló que la falta de la presencia del Estado ha permitido “culturalmente que se busquen mecanismos para generar economías”.
“Esperamos que nos permitan en esa mesa de diálogo; no hay una apertura del 100 %. Buscamos que nos escuchen, pero también que estamos en la disposición de trabajar. Buscamos generar economía en el país. Hay que darle valor al producto nacional”, explicó.