Guatemala obtuvo una calificación de 43.1 sobre 100 en el Índice de Comercio Ilícito 2025, ubicándose en la posición 106 a nivel mundial y en el quinto lugar entre siete países de Centroamérica.

Axel Romero, comisionado para la Defensa del Comercio Formal de la Cámara de Industria de Guatemala (CIG), considera que el resultado refleja una realidad preocupante sobre la capacidad del Estado para combatir el contrabando y el comercio ilegal.

“Definitivamente perdimos el examen”, afirmó Romero al analizar la medición. El representante del sector industrial destacó que Guatemala se encuentra detrás de países como Belice y únicamente supera a Honduras y Nicaragua en la región.

Sin embargo, Romero considera que algunos aspectos del índice deben interpretarse con cautela. Según explicó, una parte importante de la evaluación corresponde al régimen tributario, un factor relacionado con la macroeconomía y la recaudación fiscal, más que con la efectividad de las instituciones encargadas de combatir el contrabando.

Más atención

A su juicio, el problema principal radica en que las autoridades han concentrado sus esfuerzos en los sectores que ya se encuentran bajo supervisión estatal, como las empresas de logística, transporte y paquetería, mientras descuidan los principales puntos de ingreso de mercancías ilegales.

“El problema más grande lo tenemos en la porosidad de la frontera y en la falta de capacidad institucional en los macrocontroles”, señaló. Romero aseguró que existen alrededor de 160 pasos irregulares conocidos por las autoridades, pero que no existe una coordinación interinstitucional efectiva para cerrarlos o controlarlos.

El comisionado también cuestionó que la presión por mostrar resultados pueda llevar a algunas instituciones a enfocarse en casos menores. Como ejemplo, mencionó operativos contra viajeros o empresas formales que sí están sujetas a fiscalización, mientras continúan ingresando grandes volúmenes de mercancías de contrabando.

Romero vinculó además el fenómeno al problema de la corrupción. “Las cosas en este país no pueden suceder sin que alguien voltee a ver para otro lado”, expresó, al referirse al ingreso ilegal de productos por fronteras, carreteras y rutas utilizadas por redes de contrabando.

Entre los sectores más afectados, mencionó el mercado de cigarrillos, donde estimó que más del 40 % del consumo nacional corresponde a producto ilegal, generando una pérdida de al menos Q180 millones en impuestos. Asimismo, alertó sobre el crecimiento del ingreso de cemento proveniente de Turquía y China, el cual ya representaría cerca del 20 % del mercado nacional.

Para Romero, el índice debe servir como una llamada de atención para las autoridades. De lo contrario, advirtió, la medición quedará únicamente como “un ejercicio académico” sin impacto real en el fortalecimiento de las instituciones encargadas de combatir el comercio ilícito en Guatemala.