
Dos facciones de carteles mexicanos se disputan el control del contrabando hacia Guatemala. El pasado lunes 8 de diciembre se registró un ataque en cinco municipios entre Huehuetenango y San Marcos.
El mapa del control de las rutas del contrabando desde México hacia Guatemala ha cambiado. Dos grupos del crimen organizado se movilizan para transportar mercancías, y podrían estar relacionados con los ataques ocurridos el lunes 8 de diciembre.
El cartel Jalisco Nueva Generación domina el sector de Huehuetenango, mientras que el cartel de Sinaloa opera en San Marcos y en el corredor hacia el oriente. Esta última organización busca expandirse y controlar toda el área fronteriza, especialmente Huehuetenango.
El control geográfico de esta industria criminal implica también el tráfico de drogas, armas y migrantes indocumentados, en alianza con grupos locales.
Según reportes de los ataques ocurridos la semana pasada, miembros del cartel de Sinaloa ejecutaron, de manera sincronizada, incursiones armadas en cuatro municipios de Huehuetenango y uno de San Marcos, contra el denominado cartel Chiapas-Guatemala, facción del cartel Jalisco Nueva Generación. El hecho ocurrió la madrugada del lunes 8 de diciembre y dejó un saldo trágico.
Contrabando, clave para dominio territorial
Representantes de la Comisión de Defensa del Comercio Formal (Codecof), adscrita a la Cámara de Industria de Guatemala (CIG), y del Observatorio contra el Contrabando (OCC) de la Cámara Guatemalteca de Alimentos y Bebidas (CGAB), analizan los recientes hechos y confirman la presencia de grupos criminales que mueven mercancías ilegales, blanquean dinero y financian actividades delictivas.
“Usan el mecanismo del contrabando para mantener zonas sin competencia, ejercer control y, cuando aparece un posible competidor, buscan sacarlo del mercado”, explicó Muriel Ramírez, coordinadora de la Codecof.
Aunque se trata de un asunto de seguridad, la confrontación es interna, entre los propios carteles, aclaró.
Luis Mazariegos, coordinador del OCC, reiteró que este año se ha observado una evolución en el control territorial por parte de organizaciones delictivas, específicamente las vinculadas al narcotráfico y al contrabando.
“Lo que está pasando es que estas organizaciones necesitan esos pasos ciegos, esa vulnerabilidad en la frontera. Necesitan que esos territorios sigan siendo vulnerables al tráfico de droga. Para eso, el contrabando juega un papel clave, porque permite que las fronteras se vulneren cada día, con personas que cruzan cotidianamente”, puntualizó.
Marcan su territorio en la frontera
Ramírez indicó que se prevé algún vínculo con los carteles del narcotráfico.
“Cuando se hacen visitas de campo, se observa que la misma población ya reconoce los controles establecidos por los carteles, quienes buscan posicionarse y dominar territorios”, añadió
La ejecutiva remarcó que se ha identificado un patrón en Huehuetenango: el cartel Jalisco Nueva Generación aprovecha el territorio y ha logrado posicionarse como uno de los grupos con mayor presencia. Dentro de sus dinámicas, destacó su sofisticación operativa como clave para mantenerse activos.
En la región sur, es decir, en San Marcos, explicó que se mantiene el dominio del cartel de Sinaloa, que también conserva presencia en el oriente guatemalteco.
La expansión, agregó, los está llevando a disputar nuevos territorios fronterizos
Usan el mecanismo del contrabando p.ara mantener zonas sin competencia, ejercer control y, cuando aparece un posible competidor, buscan sacarlo del mercado.
Se ha observado, además, que estos grupos movilizan a población local para facilitarles el uso del territorio en sus actividades ilícitas.
“Esa es la forma en que se han posicionado. La división entre carteles está definida. Hasta ahora, esa ha sido la configuración territorial de ambos grupos”, reiteró.










