Un operativo reciente de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) permitió el decomiso de 15,120 pares de tenis que violaban derechos de propiedad intelectual, con un valor en aduanas de Q5.6 millones, reafirmando la magnitud que mantiene el ingreso ilegal de productos falsificados al país y sus efectos sobre la economía formal.

La detección se realizó como parte de la gestión de riesgo en la Aduana Central de Guatemala, en coordinación con la Policía Nacional Civil, tras identificar inconsistencias en la documentación presentada y la presunta falsificación de marcas registradas.

Al no contar con permisos de importación ni autorizaciones de los titulares de derechos, la mercancía fue decomisada y puesta a disposición de las autoridades competentes.

Este caso se suma a una tendencia persistente identificada por la Comisión de Defensa del Comercio Formal (CODECOF) de la Cámara de Industria de Guatemala, que ha advertido que el calzado, textiles y confecciones figuran entre los sectores más afectados por la falsificación y el contrabando.

Según análisis del sector industrial, estos productos suelen ingresar al país usando rutas no habilitadas o mediante subvaloración, con el objetivo de colocarlos en el mercado a precios artificialmente bajos.

Durante 2025, CODECOF reportó múltiples decomisos relevantes de mercancía falsificada en aduanas y puestos de control interinstitucional, con incautaciones que alcanzaron decenas de millones de quetzales.

La comisión ha señalado que estos delitos no solo afectan a las empresas formales, sino que también financian estructuras ilícitas, reducen la recaudación tributaria y distorsionan la competencia, impactando especialmente a los pequeños y medianos comercios que sí cumplen con la ley.

Además del daño económico, la falsificación vulnera los derechos de los consumidores, quienes adquieren productos de menor calidad, sin garantías y con posibles riesgos de seguridad.

En el caso del calzado, CODECOF ha advertido que materiales de baja calidad y procesos de fabricación no regulados pueden generar afectaciones a la salud.

Las autoridades han reiterado que el combate a la piratería es un eje estratégico dentro de la lucha contra el comercio ilícito. La SAT destacó que este decomiso forma parte de una estrategia integral que combina análisis de riesgo, controles aduaneros más estrictos y coordinación interinstitucional, en línea con los esfuerzos impulsados por el COINCON.

Con este tipo de acciones, el Estado busca proteger la propiedad intelectual, fortalecer el comercio formal y promover un entorno de competencia leal, enviando un mensaje claro contra quienes intentan lucrar a través de prácticas ilegales que perjudican a la economía nacional.