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La Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) continúa fortaleciendo la seguridad y el control en las fronteras del país mediante acciones estratégicas que refuerzan la coordinación interinstitucional. En este marco, el superintendente Werner Ovalle entregó al ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, y a la Policía Nacional Civil (PNC), el espacio físico dentro del Puerto Fronterizo Ingeniero Juan Luis Lizarralde Arrillaga, Tecún Umán II, con el propósito de consolidar la presencia operativa del Estado en una de las zonas más importantes para el comercio y la seguridad nacional.

Durante el acto, Ovalle reiteró que “la lucha contra el contrabando, la defraudación aduanera y cualquier actividad ilegal que atente contra la seguridad y la economía del país es una prioridad institucional”. Esta entrega forma parte de los compromisos derivados del Convenio de Cooperación Interinstitucional entre la SAT y el Ministerio de Gobernación, orientado a prevenir y reducir los delitos aduaneros y a combatir estructuras transnacionales dedicadas al tráfico ilícito.

La nueva sede albergará a la Dirección Antinarcótica y de Seguridad Fronteriza (DASF), la cual contará con presencia permanente de agentes de la PNC, incluidos equipos especializados como los binomios K-9 y la Subdirección General de Análisis de Información Antinarcótica (SGAIA).

Estas capacidades permitirán reforzar los procesos de revisión, vigilancia y análisis en la Aduana Tecún Umán II, uno de los puntos de mayor flujo comercial entre Guatemala y México.

El ministro Villeda destacó que esta acción representa una decisión institucional que busca fortalecer la presencia del Estado y actuar con firmeza ante las amenazas en las fronteras. Resaltó que la coordinación efectiva entre instituciones es clave para enfrentar el contrabando, el narcotráfico y otros delitos que afectan la seguridad nacional y el desarrollo económico. Por su parte, Ovalle subrayó que la entrega de estas instalaciones provee un espacio físico, y también capacidades para mejorar el trabajo operativo de las fuerzas de seguridad en un área estratégica.

Este esfuerzo conjunto contribuye directamente a fortalecer el comercio formal, ya que un control más eficiente y coordinado permite reducir la competencia desleal generada por el contrabando e incrementar la recaudación tributaria que sostiene los servicios públicos. Además, la cooperación entre ambas instituciones —consolidada desde acuerdos anteriores enfocados en combatir el comercio ilícito— refuerza el uso de tecnología, el intercambio de información y la articulación de operativos conjuntos, pilares esenciales para una frontera más segura y un país más próspero.