En un operativo realizado por la Policía Nacional Civil (PNC), fue detenido Jorge “N”, de 43 años, quien conducía un camión, cargado con mercadería de contrabando. El operativo se registró a inmediaciones del kilómetro 162 de la ruta CA-2, jurisdicción de Mazatenango, Suchitepéquez.

El vehículo transportaba productos de consumo diario de origen mexicano sin la documentación legal que respaldara su ingreso al país.

El valor total de la mercadería fue estimado en Q405,176.75, según el aforo realizado por personal de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) y la Fiscalía contra Delitos de Defraudación y Contrabando Aduanero del Ministerio Público.

Tanto el camión como su contenido fueron trasladados bajo custodia a la aduana de Puerto Quetzal, en Escuintla, donde permanecerán mientras se desarrollan las investigaciones correspondientes.

Muriel Ramírez, Coordinadora Técnica de la Comisión de Defensa del Comercio Formal (CODECOF), de la Cámara de Industria de Guatemala, enfatizó que “combatir el comercio ilícito es una tarea que exige unidad: Estado, sector privado y ciudadanía”. Esta declaración cobra relevancia por el impacto negativo del contrabando en la economía nacional.

El comercio ilícito drena recursos de la economía formal, afectando directamente la recaudación fiscal y debilitando la competitividad de las empresas que operan legalmente.

Además, representa un grave riesgo para la salud pública, ya que muchos de los productos incautados —como medicamentos y alimentos— carecen de controles sanitarios, están vencidos o no cumplen con estándares de inocuidad. También fortalece redes criminales que operan en el país, generando inseguridad y afectando el desarrollo de comunidades vulnerables.

«Cuando un producto ilegal circula, las consecuencias las pagamos todos: menos empleos, menos oportunidades y mayor exposición a riesgos sanitarios. Por ello, la lucha contra el contrabando no debe ser exclusiva de las autoridades, sino una causa común que involucre a toda la sociedad», enfatizó Ramírez.