
El Encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en Guatemala, Jorgan K. Andrews, sostuvo una reunión de trabajo con el superintendente de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), Werner Ovalle.
El objetivo fue avanzar en una agenda de prioridades compartidas enfocada en la facilitación del comercio lícito, el fortalecimiento de la seguridad fronteriza y la incorporación de tecnologías seguras en los procesos aduaneros. El encuentro forma parte de los primeros acercamientos oficiales de Andrews tras asumir el cargo en abril de este año.
Según información difundida en redes sociales por la Embajada de Estados Unidos en Guatemala, la conversación giró en torno a la necesidad de mejorar la trazabilidad de las mercancías, proteger las cadenas de suministro y reducir los riesgos asociados al contrabando, el fraude y otros delitos transnacionales.
Estas acciones buscan agilizar el intercambio comercial sin sacrificar los controles de seguridad, en línea con los estándares internacionales promovidos por Estados Unidos.
Bajo el liderazgo del presidente estadounidense Donald Trump, Washington impulsa una política orientada a fortalecer la seguridad económica y nacional mediante aduanas más modernas y eficientes.
En ese marco, Andrews destacó la importancia de apoyar a instituciones clave como la SAT para adoptar herramientas tecnológicas que permitan identificar riesgos, mejorar la recaudación y garantizar un comercio transparente entre ambos países, de acuerdo con los mensajes publicados por la sede diplomática.
Comercio legal es una prioridad
La embajada también ha subrayado que una de las prioridades del nuevo encargado de negocios es fortalecer la relación comercial bilateral como mecanismo para generar empleo, prosperidad y estabilidad tanto en Guatemala como en Estados Unidos.
En mensajes difundidos recientemente, Andrews ha señalado que la prosperidad económica y la seguridad están estrechamente vinculadas, por lo que el combate a economías ilícitas y la modernización de los controles aduaneros resultan fundamentales.
Este acercamiento con la SAT se suma a una serie de reuniones que Andrews ha sostenido con autoridades del Ejecutivo, el sector privado y entidades de seguridad, en las que ha reiterado tres ejes centrales de su gestión: migración, comercio y seguridad. E
En ese contexto, la cooperación técnica y el intercambio de buenas prácticas en materia aduanera son vistos como piezas clave para frenar redes criminales y, al mismo tiempo, facilitar el comercio legítimo y competitivo.
La Embajada de Estados Unidos ha enfatizado que el fortalecimiento de la trazabilidad y la protección de las cadenas de suministro no solo benefician a las empresas, sino que también contribuyen a una mayor seguridad regional.
Con encuentros como el sostenido entre Andrews y Ovalle, ambos países buscan consolidar una relación basada en la confianza, la cooperación institucional y objetivos comunes de desarrollo, seguridad y prosperidad compartida.









