
Un operativo interinstitucional ejecutado en la aldea Entre Ríos, Puerto Barrios, Izabal, permitió la captura de un ciudadano hondureño que intentaba ingresar de forma ilegal más de 94 mil botellas de licor y cervezas al país, confirmando la persistencia del contrabando como una amenaza para la recaudación fiscal, la salud pública y el comercio formal.
La Policía Nacional Civil (PNC) informó que agentes de la División de Puertos, Aeropuertos y Puestos Fronterizos (DIPAFRONT) capturaron a Jefferson “N”, de 33 años, durante una inspección realizada el 7 de mayo de 2026.
El detenido conducía un cabezal tipo furgón con placas hondureñas, en el cual transportaba 94,962 botellas de licor y cerveza de diferentes marcas.
De acuerdo con las autoridades, la mercancía pretendía ser introducida al territorio nacional sin el permiso aduanero correspondiente ni el registro sanitario exigido por la ley, lo que constituye una infracción grave a la normativa vigente.
Personal de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) valoró el producto incautado en Q238,586.40, monto que refleja el impacto económico de este tipo de prácticas ilegales.
Además del daño fiscal, las autoridades advirtieron que el ingreso de bebidas alcohólicas sin control sanitario representa riesgos directos para la salud de los consumidores, ya que se desconoce el origen, la calidad y las condiciones de almacenamiento de los productos, especialmente cuando se trata de bebidas destinadas al consumo masivo.
Este caso se suma a un patrón identificado por la Comisión de Defensa del Comercio Formal (CODECOF) de la Cámara de Industria de Guatemala, que ha señalado que el contrabando de licores y cervezas es una de las modalidades más recurrentes del comercio ilícito en zonas fronterizas.
Según análisis del sector, estas mercancías suelen ingresar al país para abastecer mercados informales a precios por debajo del valor real, afectando a productores, distribuidores y comercios que cumplen con sus obligaciones fiscales y sanitarias.
CODECOF ha advertido que el contrabando de bebidas alcohólicas no solo reduce la recaudación tributaria, sino que también financia estructuras ilegales y distorsiona la competencia, debilitando la formalidad en la economía nacional.
Por ello, ha insistido en la importancia de reforzar los controles fronterizos y la coordinación entre instituciones.
Las autoridades reiteraron que los operativos interinstitucionales continuarán en puntos estratégicos del país como parte de una estrategia integral para cerrar el paso al contrabando, proteger la salud pública y garantizar un comercio justo y seguro para los consumidores guatemaltecos.









