
Por Muriel Ramirez | Coordinadora Técnica – Ejecutiva de la Comisión de Defensa del Comercio Formal
El comercio ilícito en Guatemala en la última década ha alcanzado niveles alarmantes, afectando la economía, la seguridad y la imagen del país. Esta problemática no solo perjudica a las empresas formales que operan bajo las normativas legales, sino que también crea un entorno hostil para la atracción de inversiones nacionales e internacionales.
Ante este panorama, es fundamental reforzar los mecanismos existentes y generar nuevas estrategias que permitan combatir efectivamente este flagelo. Solo así se podrá fomentar un clima de negocios saludable y estable que haga atractivo al país para la inversión.
Impacto del comercio ilícito en el clima de negocios
El comercio ilícito, que abarca el contrabando, la falsificación de productos, la evasión fiscal y otras formas de comercio ilegal, genera competencia desleal y distorsiona los mercados. Las empresas formales, que cumplen con las regulaciones y pagan impuestos, se ven obligadas a competir con actores que evitan estos costos y pueden vender productos a precios más bajos. Esta competencia desleal no solo reduce la rentabilidad de las empresas legales, sino que desalienta el emprendimiento y la inversión en sectores estratégicos de la economía guatemalteca. Este es un reto para Guatemala, que busca posicionarse como un destino atractivo para la inversión extranjera directa.
Fortalecimiento de los controles fronterizos, mayor presencia del Estado
La falta de vigilancia eficaz en las fronteras ha facilitado el contrabando de bienes, especialmente en sectores como el de alimentos y bebidas, textiles, medicamentos y combustibles. Mejorar en tecnología de monitoreo y fortalecer la colaboración con autoridades internacionales son pasos cruciales para controlar el flujo de productos ilegales.
- Capacitación constante y especializada para mayor coordinación interinstitucional: Es fundamental que las diferentes entidades de gobierno, como la Superintendencia de Administración Tributaria, el Ministerio Público, Policía Nacional Civil, Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, Ministerio de Ganadería y Alimentación sigan trabajando en conjunto para identificar y detener redes criminales.
- Actualización de las normativas legales: Las leyes deben adaptarse a las nuevas formas de comercio ilícito que han surgido con los avances tecnológicos, como el contrabando digital y la falsificación de productos en línea.
- Capacitación y sensibilización del sector privado: Involucrar a las empresas en la lucha contra el comercio ilícito es vital. Programas de capacitación que ayuden a las compañías a identificar y denunciar actividades sospechosas, junto con campañas de sensibilización sobre los riesgos y efectos del comercio ilegal, pueden fortalecer la resistencia del sector privado frente a este problema.
- Fomento del comercio formal y la inversión: El Estado debe crear incentivos fiscales y regulatorios que promuevan la formalización de negocios informales. De esta manera, se puede aumentar la base tributaria y reducir la competencia desleal, mejorando el ambiente para las empresas que operan legalmente.
Clima de Negocios e Inversión
La atracción de inversión extranjera directa (IED) y la generación de un clima de negocios favorable dependen en gran medida de la estabilidad económica, la seguridad jurídica y la percepción de un mercado equitativo. Combatir el comercio ilícito es una acción clave para inversionistas internacionales que buscan mercados donde las reglas se apliquen de manera justa y donde las instituciones sean capaces de garantizar que las empresas operen en un entorno regulado y competitivo.
Al implementar nuevas estrategias y fortalecer los mecanismos de control contra el comercio ilícito, Guatemala no solo protege su economía interna, sino que también envía un mensaje claro a los inversionistas: el país está comprometido en ofrecer un entorno seguro, estable y competitivo para hacer negocios.
“Para contrarrestar el impacto del comercio ilícito, es esencial que Guatemala desarrolle nuevas estrategias y fortalezca los mecanismos existentes”.
“Inversionistas internacionales buscan mercados donde las reglas se apliquen de manera justa”.




