
La Federación de Cámaras y Asociaciones Industriales de Centroamérica y República Dominicana (FECAICA) expresó su respaldo a la ofensiva anunciada por el Gobierno de El Salvador contra el contrabando, y llamó a los países de la región a articular una estrategia conjunta que aborde el comercio ilícito como un componente central de seguridad, gobernabilidad y competitividad.
La postura surge tras el asesinato de un miembro de la Fuerza Armada salvadoreña durante un operativo contra una red dedicada al contrabando. El ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, reaccionó anunciando una “guerra sin cuartel” contra estas estructuras y advirtió que los involucrados “van a perder todo”. También confirmó acciones coordinadas con las autoridades de Guatemala para ubicar a otros integrantes de la red criminal, un gesto que FECAICA calificó como esencial para fortalecer la cooperación regional.
En una conferencia el 10 de febrero, Villatoro indicó que este momento marcará “un antes y un después” en el tratamiento del contrabando, señalando nuevas capturas y operativos en marcha. Según FECAICA, esta ofensiva se enmarca en una política de seguridad integral impulsada por el Gobierno del presidente Nayib Bukele para recuperar el control territorial, reducir la violencia y restablecer condiciones para la actividad económica. La organización resaltó la reducción de homicidios registrada en los últimos años y el impacto positivo en la percepción regional del país.
FECAICA subrayó que el combate al contrabando no solo busca frenar pérdidas económicas, sino también cortar una fuente clave de financiamiento para redes criminales transnacionales.
Muriel Ramírez, coordinadora del Comité Pro Comercio Lícito y coordinadora de la Comisión de Defensa del Comercio (CODECOF), enfatizó que estas acciones deben transformarse en mecanismos regionales permanentes basados en el intercambio de información, la identificación de rutas críticas y el fortalecimiento de capacidades operativas. La prioridad es evolucionar desde respuestas reactivas hacia una persecución estratégica que debilite de forma sostenida a las estructuras dedicadas al comercio ilícito.
La Federación también llamó a complementar los operativos con investigación financiera, controles inteligentes de frontera y coordinación interinstitucional, a fin de reducir la capacidad operativa y económica del crimen organizado.
CODECOF: “Con el contrabando, perdemos todos”
La Comisión de Defensa del Comercio Formal (CODECOF) se sumó al pronunciamiento y reiteró que el contrabando afecta a toda Centroamérica y golpea sectores como alimentos y bebidas, medicamentos, tabaco, licores y loterías. Dentro de estas categorías, los cigarrillos figuran entre los productos más traficados: en 2024, cerca de la mitad de los consumidos en la región habría ingresado ilegalmente.
Investigaciones en Centroamérica, Colombia y Ecuador revelan que el contrabando de cigarrillos resulta atractivo para el crimen organizado debido a su rápida generación de efectivo, el uso de rutas ilícitas ya consolidadas, la debilidad de sanciones y su utilidad como mecanismo de lavado de dinero. Además, cadenas de suministro transnacionales incluyen producción en India, China, Paraguay y Corea del Sur, cuyos productos han ganado presencia en mercados ilegales del hemisferio.
CODECOF advirtió que los impactos son devastadores: deterioro de la salud pública, competencia desleal, pérdida de empleo formal, erosión fiscal y fortalecimiento de economías criminales.
Ambas organizaciones coincidieron en que la articulación regional es urgente y la cooperación público-privada indispensable. “Lo ilegal no tiene futuro”, concluyó CODECOF.









