Un operativo interinstitucional ejecutado en el Puesto de Control Interinstitucional (PCI) de Pajapita, San Marcos, permitió el decomiso de mercancía de origen ilícito que ingresó al país evadiendo los controles aduaneros y sanitarios, confirmando los riesgos que el contrabando de alimentos representa para la salud pública y el comercio formal.

La acción fue desarrollada por personal de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), en coordinación con el Ministerio de Gobernación, el Ejército de Guatemala y el Ministerio Público, como parte de los esfuerzos que se realizan en el marco del Consejo Interinstitucional para la Prevención y el Combate a la Defraudación Fiscal y el Contrabando Aduanero (COINCON).

Durante la inspección, las autoridades detectaron un camión que transportaba mercancías sin la documentación correspondiente, confirmando el ingreso ilegal de 50 cajas de caracol crudo y 200 cajas de filete de tilapia. La mercancía no cumplía con los registros sanitarios ni los controles fitosanitarios exigidos por la ley, lo que motivó su incautación inmediata.

El valor en aduanas del decomiso fue estimado en Q74,285.89.

Las autoridades advirtieron que este tipo de productos, al no pasar por los procesos de inspección y certificación, representan un riesgo directo para la salud de la población, especialmente cuando se trata de alimentos de origen acuícola que requieren condiciones estrictas de manejo, cadena de frío y trazabilidad.

El caso de Pajapita se suma a un patrón identificado por la Comisión de Defensa del Comercio Formal (CODECOF) de la Cámara de Industria de Guatemala, que ha señalado que el contrabando de alimentos y productos perecederos es una de las modalidades más persistentes del comercio ilícito, particularmente en zonas fronterizas del occidente del país.

Según la comisión, estas prácticas afectan no solo la recaudación fiscal, sino también a productores y distribuidores formales que cumplen con las normativas sanitarias y tributarias.

CODECOF ha advertido que el contrabando de productos alimenticios suele intensificarse en corredores fronterizos estratégicos, utilizando rutas alternas y documentación falsa para abastecer mercados locales a precios artificialmente bajos, distorsionando la competencia y exponiendo a los consumidores a productos de procedencia desconocida.

El decomiso registrado en Pajapita refuerza la importancia de los Puestos de Control Interinstitucional, considerados por las autoridades como una herramienta clave para frenar el ingreso de mercancías ilegales antes de que se distribuyan en el mercado interno.

Las instituciones reiteraron que este tipo de operativos continuarán de forma permanente, como parte de una estrategia integral orientada a proteger la salud pública, garantizar un comercio justo y cerrar espacios a la ilegalidad en las fronteras del país.