
La Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) dio un golpe contundente al comercio ilícito al identificar un caso de defraudación y contrabando aduanero en la Aduana Central de Guatemala. Gracias a la implementación de herramientas tecnológicas, procesos de investigación y análisis de trazabilidad, se logró detectar mercancías subvaluadas y no declaradas que pretendían ingresar al país bajo la modalidad de tránsito interno.
El valor en aduanas de lo decomisado asciende a Q9,276,352.39 e incluye una amplia gama de productos: teléfonos celulares, videojuegos, suplementos alimenticios, vitaminas, lociones, medicamentos, joyería, juguetes, ropa, tenis y zapatos, entre otros. Estos artículos buscaban evadir los controles aduaneros establecidos, afectando directamente la economía formal y fomentando la competencia desleal.
La mercancía fue puesta a disposición de las autoridades competentes para las diligencias correspondientes. Esta acción reafirma el compromiso de la SAT en la lucha contra el contrabando, la protección de la salud pública y la defensa de los sectores productivos nacionales.
Salud en riesgo
En paralelo, el contrabando de medicamentos continúa representando una amenaza crítica para la salud de los guatemaltecos. En lo que va de 2025, las autoridades han decomisado más de Q1 millón en productos farmacéuticos ilegales, muchos de ellos vencidos, falsificados o sin registro sanitario. Estos productos ingresan al país sin supervisión, lo que impide verificar su calidad, composición y condiciones de almacenamiento.
El uso de medicamentos ilegales puede provocar reacciones adversas graves, desde intoxicaciones hasta complicaciones mortales. En el caso de antibióticos falsificados, se agrava el problema de la resistencia antimicrobiana, dificultando el tratamiento de infecciones comunes.
Además, el almacenamiento inadecuado —frecuente en el contrabando— degrada los principios activos, especialmente en productos sensibles como vacunas e insulinas.
Muriel Ramírez, coordinadora de la Comisión de Defensa del Comercio Formal (CODECOF) de la Cámara de Industria de Guatemala, expresó su preocupación: “Todo alimento sin control de la autoridad sanitaria es un riesgo, pero en el consumo de medicamentos es más grave. Las acciones contra el comercio ilícito buscan combatir el daño al fisco, a la industria y al empleo, pero lo más importante es proteger la salud de los consumidores».
Las incautaciones recientes evidencian el alcance del contrabando farmacéutico:
- En Escuintla se decomisaron Q249,341.87 en medicamentos de origen mexicano y británico.
- En Pajapita, Q139,058.56 en fármacos ocultos en un autobús.
- En Retalhuleu y Río Dulce, más de Q336,000 en productos vencidos y falsificados.
La SAT, junto con otras instituciones, continúa fortaleciendo los mecanismos de control para frenar el ingreso de mercancías ilegales que vulneran la salud, la seguridad y la economía del país.